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GRAFOLOGIA
“cada vez que deslizo mi pluma en el papel,
siento que registro
en esos trazos parte de mi vida y de mi historia”
INTRODUCCION:
Algo práctico
para comenzar
Tóme una muestra
de escritura que llame su atención,
analícela detalladamente y pregúntese: ¿que le
llama la atención?, ¿que sensación le
produce?. Luego tome otra muestra y plantee las mismas preguntas,
pero esta vez haga una comparación de las letras y piense:
¿son diferentes estas personas?, ¿como podría ser
cada una?.
Con este ejercicio se
puede concluir que cada persona escribe
diferente, pese a que los signos utilizados (letras) sean
iguales. Esto es señal inequívoca de individualidad.
Ahora, encuentre una
muestra de escritura que sea completamente opuesta
a la suya. Si su letra es grande, busque una letra
pequeña, si se inclina a la derecha, busque una que se incline a
la izquierda, si usted no presiona mucho la pluma, busque una letra que
denote mucha presión, si su letra es pegada, busque una
separada, etc. Intente imitar esta escritura. Copie
letra por letra, palabra por palabra, línea por línea.
Usted puede analizar
¿Qué
sintió?, ¿fue una sensación
agradable?, ¿fue difícil?; es posible que haya presentado
resistencia, que el ejercicio no haya sido agradable, y que
además haya generado tensión, rechazo y ansiedad.
Todo esto nos lleva a
analizar las diferentes letras que están
queriendo decir “algo”, mas allá de lo que está escrito.
La publicidad es un
buen ejemplo de la lógica de la
grafología, que usted también puede utilizar para sacar
algunas conclusiones preliminares:
Cuando el significado
de un aviso es rapidez, la letra es ágil,
inclinada a la derecha como con ánimo de correr, dejando una
estela de la misma.
Cuando es algo de
tradición, se utiliza la letra pegada, ligera
y delicada en señal de “lo antiguo”.
Un aviso infantil se
escribe con letras en desorden, como jugando, y
así existen muchos ejemplos a analizar.
Otra manera en que
usamos la grafología sin saber que lo estamos
haciendo, es cuando vemos una firma y sacamos conclusiones de su autor,
o por lo menos nos causa curiosidad conocerlo. ¿por qué?,
¿qué nos causa inquietud?. Igual sucede con las
letras que al verlas nos hacen imaginar cosas acerca de quien las
escribió.
Conclusión
Imitar una letra es muy
difícil, porque sencillamente esa
no es su letra, lo que en otras palabras declara que "ese no es
usted". Al intentar imitar la escritura de otra persona, a nivel
subconsciente asumimos sus creencias como propias, con cada movimiento
de la pluma declaramos: este soy yo, esta es mi manera de pensar, esto
es lo que creo. Entonces, el cerebro, que es donde nace el
proceso de escribir, se revela y dice: ¡no
puede escribir de esa
manera!, ¡ese no soy yo!.
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